AVANZAN LAS OBRAS DE REESTRUCTURACIÓN INTEGRAL DE LA SEDE DE BANCA MARCH EN NÚÑEZ DE BALBOA
La intervención aborda una de las fases más complejas desde el punto de vista constructivo, con el desarrollo de los sistemas de estabilización estructural de fachadas y la demolición controlada del edificio existente, paso previo a la ejecución de la nueva estructura que configurará la sede corporativa de Banca March en Madrid.
Promotor: Banca March S.A.
Proyecto: Reestructuración total y acondicionamiento general del edificio para implantación de actividad de oficinas. Calle Núñez de Balboa 70B, Madrid.
Las obras de reestructuración integral del edificio de Núñez de Balboa 70B continúan avanzando conforme a la planificación prevista. La actuación tiene como objetivo la transformación completa del histórico edificio de cocheras y oficinas en una nueva sede corporativa, adaptada a los actuales estándares de accesibilidad, sostenibilidad, eficiencia energética y funcionalidad propios de un edificio de oficinas.
El proyecto contempla la conservación de la envolvente arquitectónica protegida del inmueble y la sustitución integral de su estructura interior, una circunstancia que convierte esta fase de obra en una intervención de elevada complejidad técnica dentro de un entorno urbano consolidado y con importantes condicionantes patrimoniales.
Uno de los hitos más relevantes alcanzados hasta la fecha ha sido la ejecución de aproximadamente el 80% de los trabajos de estabilización de fachadas. Para garantizar la conservación de los cerramientos históricos durante la demolición interior se ha implantado un sistema específico de sostenimiento provisional mediante estructuras metálicas de arriostramiento, perfiles de refuerzo y elementos auxiliares diseñados para absorber las acciones horizontales y mantener la estabilidad de los paramentos durante todas las fases de la intervención.
Actualmente son especialmente visibles los trabajos desarrollados sobre la fachada principal de Núñez de Balboa, donde se ha ejecutado una compleja estructura de estabilización exterior vinculada al sistema de apeo interior, permitiendo preservar íntegramente la imagen urbana del edificio mientras se produce la sustitución de su sistema estructural.
En paralelo continúan los trabajos de demolición interior, desarrollados mediante procedimientos secuenciales y controlados que permiten compatibilizar la retirada de los elementos resistentes originales con la conservación de la envolvente protegida. La estructura existente está formada por pilares y forjados reticulares de hormigón armado, cuya demolición se ejecuta de forma progresiva desde los niveles superiores hacia las plantas inferiores.
Uno de los aspectos más singulares de la actuación se localiza en las cubiertas inclinadas y cuerpos de mansarda existentes. Para garantizar su conservación durante la eliminación de la estructura portante original, se están ejecutando sistemas específicos de apeo metálico provisional capaces de asumir las cargas transmitidas por estos elementos históricos. Esta operación requiere una coordinación especialmente rigurosa entre los trabajos de demolición y los sistemas temporales de estabilización.
Los trabajos incluyen igualmente la demolición manual de determinados paños de fachada y elementos constructivos singulares mediante andamios de protección y procedimientos de desmontaje selectivo, minimizando vibraciones y afecciones sobre los elementos conservados.
La operación se completa con el desarrollo de sistemas de arriostramiento interior vinculados a las fachadas existentes, permitiendo controlar deformaciones y movimientos durante la retirada progresiva de los forjados y pilares de hormigón armado. Estos sistemas temporales constituyen una parte esencial de la estrategia constructiva definida para la conservación de la envolvente del edificio.
La demolición estructural se está ejecutando mediante equipos especializados y robots radiocontrolados de demolición, una solución que aporta elevados niveles de precisión, seguridad y control en la retirada de elementos resistentes de hormigón armado dentro de espacios confinados y de difícil acceso. Este proceso permite optimizar los rendimientos de obra y reducir significativamente las afecciones derivadas de los métodos tradicionales de demolición.
Una vez completadas las fases de estabilización y deconstrucción actualmente en marcha, la actuación avanzará hacia la ejecución de los nuevos elementos de cimentación y de la futura estructura portante, diseñada para reorganizar completamente los espacios interiores, eliminar las barreras funcionales existentes y dotar al edificio de una nueva configuración adaptada a las necesidades operativas de la entidad financiera.
La evolución de los trabajos refleja la complejidad técnica de una intervención que combina conservación patrimonial, ingeniería estructural y procesos avanzados de demolición controlada, permitiendo abordar la transformación integral de un edificio histórico sin renunciar a la preservación de los elementos arquitectónicos que definen su identidad dentro del distrito de Salamanca.




